Un clic que sale de Bogotá y cambia de régimen en cada ciudad
Un vuelo por el mundo siguiendo un clic: firma electrónica, Ley 1581, cables de 1884, términos por país, efecto Bruselas, AI Act y la T-323 de 2024.
19 pasos. Navega con las flechas del teclado o deslizando, y tienes pantalla completa cuando la necesites. No necesitas cuenta.
Cada «Acepto» es un contrato con una empresa que casi nunca está en Colombia. La sesión sigue ese clic por el planeta y se pregunta, en cada tramo, qué norma lo rige. El recorrido arranca en Bogotá con lo que ya aplica aquí: la firma electrónica de la Ley 527 de 1999, veintisiete años de normas tecnológicas y el triángulo de datos, consumo y contacto de las Leyes 1581, 1480 y 2300.
Desde ahí el dato se mete al mar en el Caribe, llega a un servidor en Virginia y exige autorización para la transferencia internacional. En Dublín aparece el derecho internacional privado: por qué los términos de la misma app cambian según el país y qué normas imperativas no se pueden pactar en contra. En París, el tratado más viejo de internet: la Convención de 1884 sobre cables submarinos.
En Bruselas, el efecto Bruselas, el RGPD y el Reglamento europeo de IA con sus fases y su aplazamiento; en Pekín, las cuatro maneras de regular la IA en el mundo. El vuelo regresa a Colombia, donde la IA se regula por política pública, circular de la SIC y jueces, con la sentencia T-323 de 2024, y cierra con un taller para auditar los términos de la app de cada equipo.